martes, 15 de mayo de 2012

En las farmacias de San Martín de la Vega (Madrid),, la receta en papel ha dado paso a la tarjeta sanitaria desde la que se puede consultar telemáticamente las indicaciones del médico. Por Pablo Gómez.




«Yo sólo vengo a por recetas». Esta frase, convertida en todo un clásico en las salas de espera de los centros de salud, parece tener los días contados. Será posible gracias a la receta electrónica, cuya progresiva puesta en marcha en la región no sólo ayudará a desburocratizar las consultas sino que además pondrá fin a un trámite incómodo tanto para aquellos que, como los mayores y enfermos crónicos, se ven obligados a acudir al médico sólo para la prescripción de fármacos, como para el resto de usuarios, que ven incrementados por este motivo sus tiempos de espera en la atención primaria. De momento, la iniciativa ha comenzado a funcionar en San Martín de la Vega, una localidad del sur de la comunidad con cerca de 20.000 habitantes.

El sistema es sencillo: se carga la medicación del paciente por vía telemática. De esta forma, llega a la farmacia y el paciente sin necesidad de venir a consulta obtiene su medicación de manera periódica. Y a juzgar por los datos, pero, sobre todo, por la buena acogida que ha tenido entre médicos, pacientes y farmacéuticos, se puede afirmar que la receta electrónica está siendo todo un éxito. El primer día en el que los diez médicos del centro de salud del pueblo pudieron dispensar esta receta fue el pasado 14 de marzo. En estos dos meses se han prescrito 10.000 tratamientos y más de 2.000 pacientes están ya incluidos en esta cobertura, lo que representa el 10% de su población total y un 25% de los vecinos susceptibles de necesitar medicamentos. La subdirectora de Compras de Farmacia y Productos Sanitarios de la Comunidad, Encarna Cruz, subraya que esta modificación tiene como objetivo ayudar a los médicos y a los farmacéuticos en su día a día: «La forma de dispensar las recetas ahora es más lenta y burocrática. Hace perder tiempo a los médicos». Una impresión que los médicos del centro de salud piloto de esta experiencia confirman. Orlando Heredia, uno de los doctores de San Martín de la Vega que ya receta los medicamentos de sus pacientes de forma telemática, ha comprobado los beneficios: «Nos ahorra mucho tiempo. Una vez tuve la idea de calcular cuántos pacientes venían a la consulta sólo para buscar recetas y ocupan el 20% del total del tiempo que tiene un médico. Y eso nos lo hemos quitado de encima».

El procedimiento de implantación ha sido sencillo ya que, como recalca la directora general de Sistemas de Información Sanitaria, Zaida Sampedro, han cuidado mucho la comunicación con los sanitarios y con los pacientes. «Es necesario mimar la comunicación con los profesionales. Este proyecto necesita una presencia muy cercana. Los profesionales tienen además un espacio virtual para descargas, consultas y entornos web que facilitan su trabajo».

A partir de ahora, por ejemplo, un paciente joven que trabaja y sufre de hipertensión no deberá acudir cada dos o tres meses a la consulta únicamente para que le receten los fármacos. Ya sólo deberá realizar su revisión anual y podrá acudir a la farmacia para que, a través de su tarjeta sanitaria y conforme a las indicaciones de su médico, el farmaceútico le dispense su tratamiento.

Descongestión del sistema

Pero más allá de lograr una progresiva descongestión de los centros de salud, la receta electrónica tendrá también beneficios médicos para los pacientes. «La receta electrónica obliga al médico a mantener al día la historia del paciente. Hasta ahora, se iban añadiendo fármacos y no se iban borrando, así que llegaba un momento en el que te salía una lista de 50. Ahora, como tienes que tenerlo todo actualizado, con la posología y todas las indicaciones, sabes perfectamente qué está tomando cada pacientes», reconoce Orlando Heredia. Él, de esta forma, tiene un mejor cauce de comunicación con el farmacéutico. Ambos profesionales podrán comprobar si existen interacciones entre los medicamentos que está tomando. Por ejemplo, con si a un paciente medicado por tensión alta se le prescribe ibuprofeno, el farmacéutico podrá fácilmente advertirle de cómo le puede interferir y recomendarle una alternativa. Del mismo modo, el facultativo puede comprobar si el paciente ha retirado de la farmacia su tratamiento y se evitan los trastornos derivados de la pérdida de las recetas en papel.


Una realidad en todo el país, en 2013

San Martín de la Vega es ya la primera localidad de la región en tener receta electrónica. De allí se extenderá a los centros de salud de Parque Coimbra, Titulcia, Arroyomolinos, Perales del Río, Ciempozuelos, y Torrelaguna. Tras esta primera fase, se implantará en toda la región. El real decreto-ley de medidas para la mejora de la calidad y cohesión del Sistema de Salud establece que las autoridades sanitarias adoptarán las medidas para que el aplicativo de la receta electrónica esté implantado en todo el país antes del 1 de enero de 2013.


El detalle

COTO A LA PICARESCA Y LOS EXCESOS

En tiempos de crisis como el actual, las administraciones se ven obligadas a calcular al detalle el gasto sanitario. La receta electrónica también intenta ser útil en este aspecto, ya que Orlando Heredia, médico de San Martín de la Vega, reconoce que también es una ventaja desde el punto de vista del control de la medicación y del gasto: «Tenemos pacientes que todos conocemos que sacan medicación para él, para otro y para toda la familia. Eso todos lo sabemos. Primero, nos ahorramos la discusión con el paciente, porque ya es lo que aparezca con su tarjeta, y además se notará con el gasto».

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