A
lo largo del último decenio, la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de las
Comunidades Europeas ha dado a las empresas la posibilidad de constituirse en
un Estado miembro y de realizar la totalidad o una parte de sus actividades
comerciales en otro. Esta circunstancia ha facilitado, que mayor número de
empresas se expandan más allá de las fronteras nacionales.
