sábado, 4 de junio de 2011

El papel de las industrias culturales y creativas como fuerza motriz en la Unión Europea.

El papel de las industrias culturales y creativas como fuerza motriz en la Unión Europea.

La eurodiputada francesa Marie-Thésèse Sánchez-Schmid acaba de presentar un informe que estudia cómo liberar el potencial de las industrias culturales y creativas (ICC), que mueven unos 600.000 millones de euros anuales. Propiedad intelectual y financiación son la clave para lograrlo.

Su informe es la respuesta de la Eurocámara al Libro Verde lanzado por la Comisión para promover una consulta pública sobre la importancia económica y social de este sector. Destaca la eurodiputada que “el desafío de la globalización y el advenimiento de la era digital ofrecen nuevas e importantes oportunidades para el desarrollo de estas industrias y pueden mejorar su potencial de creación y crecimiento de empleo” en un sector que “aún no ha alcanzado su máximo potencial”. Para Sánchez-Schmid, “la UE puede ayudar a muy distintos niveles, desde la movilidad de los artistas y las obras de arte hasta en la digitalización y diseminación, pasando por crear el marco regulador necesario para la protección de los derechos de propiedad intelectual en el medio digital”.
 La UE ya trabaja en la línea de eliminar barreras culturales como MEDIA http://ec.europa.eu/culture/media/index_en.htm , programa de financiación de la industria audiovisual, o el premio LIX de cine del Parlamento Europeo. Sánchez-Schmid sabe que los derechos de autor es un tema sencillo pero muy fácil de explicar “si todo se ofrece de forma gratuita y los creadores no pueden vivir de sus obras, el sector se muere”. Con respecto al segundo de los puntos que se plantea, la financiación, se trata de un sector que ofrece amplios beneficios potenciales, y para el que existen fuentes de financiación comunitaria. Ejemplos de esta capacidad de generar beneficios serían iniciativas como las capitales europeas de la cultura o festivales como el de Cannes. En su informe la eurodiputada aboga (palabra que me gusta) por “el establecimiento de instrumentos financieros innovadores y adaptados a las necesidades específicas de estas industrias, como dispositivos de garantía bancaria, anticipos reembolsables o fondos de capital riesgo”.

La propuesta de resolución del Parlamento Europeo subraya:

-          Las ICC se caracterizan por una naturaleza dual, económica y cultural.
-          Desempeñan, en la UE, las ICC un papel principal en el fomento de la diversidad cultural y lingüística, del pluralismo de la cohesión social y territorial, en la democratización del acceso a la cultura y en la promoción del diálogo intercultural.
-          Se subraya, también, que estas industrias constituyen un motor para la economía en la era digital, contribuyendo de manera decisiva a la innovación y a la expansión de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y que participan en la realización  de los objetivos de la estrategia “Europa 2020”.
-          Consideran que la era digital abre perspectivas para estas industrias merced a la aparición de nuevos modelos económicos que permiten a los consumidores acceder a una oferta diversificada y de calidad.
-          Es necesario garantizar inversiones estratégicas a favor de las industrias culturales y creativas, singularmente mediante el acceso a financiaciones ajustadas a sus especificaciones y necesidades, para dinamizar la economía europea.
-          Es esencial velar por la educación artística y cultural de los ciudadanos y respetar la creación, para desarrollar la creatividad y el conocimiento de las artes, de la cultura, el patrimonio cultural y la diversidad cultural de la Unión.
-          Destacan el papel principal que desempeñan las industrias culturales y creativas en el desarrollo de polos de creatividad a escala local y regional.

Visto todo esto, decir que se hace necesario que el Libro Verde vaya más allá para poder liberar plenamente su doble potencial cultural y económico, las ICC necesitan aumentar su capacidad de experimentar e innovar, servirse de una combinación de competencias adecuada y acceder a la financiación. Gracias a la economía creativa, los profesionales de la cultura son los motores de la sociedad del conocimiento y se convierten en la fuente del desarrollo y de la armonía social. Nuestras economías se basan cada vez más en los servicios inmateriales; por ello, las industrias culturales y creativas dan mayor dimensión al valor añadido. El motor del crecimiento duradero se basa singularmente en inversiones a largo plazo en el potencial creativo de Europa. La creación de un verdadero mercado interior representa una prioridad, con miras a reforzar el empleo y la cohesión social y lograr una economía sostenible para la Unión Europea, economía, basada en el conocimiento más competitivo y dinámico del mundo, objetivo que deberá acompañarse de una mejora cuantitativa y cualitativa del empleo. Es necesario, por lo tanto, reconocer la especificidad del conjunto del sector cultural y es imprescindible tenerla en cuenta en las reglamentaciones europeas en materia de comercio internacional, mercado interior, competitividad y fiscalidad. Es muy deseable que el Libro Verde se traduzca a corto plazo en desarrollos concretos al nivel europeo; por ejemplo, en la fiscalidad adaptada a los bienes y servicios culturales en línea y con la posibilidad de servirse de las facilidades de financiación ofrecidas por el BEI y el FEI. En efecto, para permitir a las industrias culturales y creativas desempeñar plenamente su papel dinamizador, deben establecerse dispositivos de financiación apoyados en conocimientos expertos efectivos de las características de las industrias culturales, además de una fiscalidad adaptadas a las mismas. Por último, y para liberar el potencial de las ICC, es esencial desarrollar la educación cultural y artística de calidad, la territorialización, las asociaciones con agentes locales, la creación y la creatividad, la transmisión de conocimientos, las financiaciones, las asociaciones entre el sector público y privado y los intercambios de buenas prácticas. Es necesario crear un clima de emulación entre las industrias culturales y creativas, recordando, en esta perspectiva, la necesidad de tener en cuenta las características particulares de cada una de ellas y recordando también que requieren dispositivos de apoyo diferenciados.
 
Susana Pérez Diez

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1 comentario:

  1. 23 de Noviembre 2011, más información23 de noviembre de 2011, 17:25

    La Comisión Europea ha presentado su programa Europa Creativa que pretende impulsar los sectores cultural y creativo en la UE. Con esta propuesta se beneficiarán miles de personas que trabajan en los ámbitos del cine, la televisión, la cultura, la música, las artes escénicas, el patrimonio y otros afines.
    El nuevo programa Europa Creativa presentado por la Comisión Europea ha sido presupuestado con 1800 millones de euros para el período 2014-2020 con objeto de apoyar las industrias culturales y creativas. Con ello se beneficiarán miles de personas que trabajan en los ámbitos del cine, la televisión, la cultura, la música, las artes escénicas, el patrimonio y otros afines. El nuevo programa tiene previsto dedicar más de 900 millones de euros en apoyo del cine y del sector audiovisual (encuadrados en el actual programa MEDIA) y casi 500 millones de euros a la cultura. La Comisión propone, asimismo, asignar más de 210 millones de euros a un nuevo instrumento de garantía financiera, que permitiría a los pequeños operadores tener acceso hasta a 1000 millones de euros en préstamos bancarios, así como alrededor de unos 60 millones de euros en apoyo de la cooperación política y para promover planteamientos innovadores de captación de la audiencia y de nuevos modelos de negocio.
    Con esta propuesta 300.000 artistas y profesionales de la cultura y sus obras reciban financiación para llegar a nuevos públicos fuera de sus países de origen; más de 1000 películas europeas reciban apoyo para su distribución, lo que hará posible que las vea público de Europa y de todo el mundo; como mínimo 2500 cines europeos puedan recibir fondos con los que garantizar que al menos el 50% de las películas proyectadas sean europeas; más de 5500 libros y otras obras literarias sean objeto de ayudas a la traducción, que permitirán que los lectores disfruten de ellos en su propia lengua materna; miles de organizaciones culturales y profesionales reciban formación para adquirir nuevas competencias y reforzar su capacidad de trabajar a escala internacional; y los proyectos financiados por el programa lleguen a un mínimo de 100 millones de personas.
    Europa Creativa representa un aumento del 37% en gasto corriente. Este aumento se debe a que los sectores cultural y creativo europeos representan alrededor del 4,5% del PIB europeo y suponen alrededor del 3,8% de la mano de obra de la UE (8,5 millones de personas). Según la Comisión, el apoyo europeo les ayudará a sacar el máximo partido de las posibilidades derivadas de la globalización y de la transición al entorno digital. Además, permitirá a los operadores superar retos como la fragmentación del mercado y las dificultades de acceso a la financiación, así como contribuir a una mejor elaboración de las políticas, en la medida en que facilita compartir conocimientos y experiencia.

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